Solo quiero expresar mi sentir por el hecho de ser ciudadana de los Estados Unidos de Norte América; Desde que sali de España a los siete años, me convertí en extranjera, en Francia primero, después, Santo Domingo, Cuba, y por ultimo México, cuando después de cincuenta años pude hacer un viaje a España donde permanecí la primera vez por dos meses, y luego, después de mas de vente años por once dias; En mi estancia en mi patria, todas las personas me llamaban La Mexicana, y no es que me disgustara, despues de todo, yo quiero a México, pero me daba coraje ver que ni en mi propia patria me daban mi estatus, aparte de que regrese a España con otro apellido, no con el que nací y que me correspodia, asi que seguí con mi situación de extranjera , hasta que logre hacerme ciudadana de los EE,UU, y creanme, por fin me siento en mi lugar, me siento dichosa, y feliz de pertenecer a algún país y poder vivir en el, escogí mi nombre el de mi marido, un apellido honesto y que pertenece a mis hijos por derecho propio, y no es que me sienta mal con el apellido de mi padre Patricio, lo he llevado con orgullo, pero mi verdadero apellido es el de Nolla, y le debia algo a mi padre Antonio, que tuvo que ver como a sus hijos les quitaban su apellido y les ponian otro, por la guerra o por lo que fuera, pero solo mi hermano Halenio lo recobro, mi hermana Pepi y yo tuvimos que seguir con el de Navarro, asi que ahora soy, Violeta Rosquillas, porque yo asi lo quise.
Aunque no estoy contenta con la política de los EE.UU, si les estoy sumamente agradecida ya que me han brindado, ayuda medica, de medicinas y económica, y gracias a ellos aun es yo viva.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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Gracias Yayita! Te recuerdo con todo mi corazón y las amo a todas! Sueño con ustedes, busco nuestras raíces y busco el libro que escribiste sin mucho éxito. Amo el internet, porque me da una mínima ilusión instantánea de que platico con ustedes. Gracias por dejar esto escrito para nosotros, sus hijos, sus nietos, que seguimos creciendo solo con la mitad de nuestro corazón porque nuestras raíces fueron arrancadas por el franquismo brutal. Haremos raíces en otros lugares, pero ustedes y su recuerdo son nuestra raíz. Ojalá todos hubieran dejado lugares como este. Gracias yayita, te llevamos en el alma y así nunca moriras. Mi yaya Pepi decía: "Ay hija, nimodo que me quede para cimiente de rábanos!" Cuando somos jóvenes somos estúpidos, y no pensamos en las raíces, no pensamos en hacerles preguntas, miles, y un día, nos cae encima la lógica, el darnos cuenta, la conciencia... pero ustedes no regresan, ya se han ido, ojalá todos los abuelos dejaran estos testimonios, para reparar aunque sea en un mínimo ese triste daño de la estúpida juventud. Las amo yayitas. Gracias!
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